Democracia y civismo

Al vivir en sociedad, las personas no solo satisfacen sus necesidades, sino que proponen cambios para crecer y mejorar como grupo. Para establecer cómo las personas deben comportarse y actuar en sociedad, los grupos de personas se dieron cuenta que tenían que organizarse y estar de acuerdo en cosas básicas, tales como decidir cómo se gobiernan y quiénes gobernarán.

Sistema democrático

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico dispone que el sistema democrático es fundamental para la convivencia de la comunidad puertorriqueña. Bajo la democracia, cada persona tiene la oportunidad de participar plenamente en la toma de decisiones que afectan la sociedad y de expresar libremente sus opiniones y voluntades.

¿Qué es la democracia?

“Democracia” es una palabra que tiene varios significados. Este término tiene su origen en las palabras griegas demos, que significa pueblo, y krato, que significa gobierno. Se utilizaba en Atenas, Grecia, cuando las personas se reunían en una plaza pública y, en conjunto, decidían asuntos que le afectaban a todas las personas como pueblo. Las decisiones no recaían en una sola persona, como un rey o un dictador. Por ello, se dice que la democracia representa “el gobierno del pueblo” o “el poder del pueblo”.

La democracia se puede referir a:

  • un ideal o una aspiración
  • un sistema de gobierno
  • un conjunto de valores, creencias y actitudes
  • una manera de tomar decisiones

Para propósitos de este material, la democracia es una forma de gobierno y de vida, en la cual las personas se organizan y toman decisiones que buscan el bienestar común de todas las personas con las que conviven.

¿Qué significa convivencia?

La convivencia se refiere a las relaciones que se dan entre las personas; el vivir las personas unas con las otras, lo que incluye trabajar, hablar, festejar, estudiar, etc. Esta se da en los lugares donde las personas se reúnen y comparten, tales como: el hogar, la urbanización, el barrio, la escuela, el trabajo y el país.

Como parte de la convivencia, las personas se organizan y unen sus esfuerzos para lograr un buen futuro y una vida digna para toda la sociedad. A esto se le llama convivencia democrática.

¿Qué es una convivencia democrática?

La convivencia democrática es una forma de organización social y política que aspira a que las personas se relacionen entre sí pacíficamente, aunque tengan formas de pensar diferentes o tengan características distintas (sexo, género, raza, ideas religiosas o políticas, etc.). Mediante la convivencia democrática, las personas no tan solo buscan su propio bienestar y desarrollo, sino que piensan en el bien de las demás personas.

La convivencia democrática busca que las personas lleven una vida tolerante y a base de valores de respeto mutuo, que comprendan las diferencias y aprecien la pluralidad entre las personas. Esto no significa que las personas tienen que pensar igual o tener los mismos puntos de vista, sino que entiendan que cada una puede tener su propia manera de pensar y vivir. A esto se le conoce como civismo.

¿Qué es el civismo?

La palabra civismo proviene de la palabra en latín civis que significa ciudadano y tiene que ver con las relaciones que surgen entre las personas que pertenecen a un mismo colectivo o grupo. Este término se utiliza para referirse a la actitud de la persona que decide ser “un buen ciudadano o una buena ciudadana”, que interesa vivir en paz y disfrutar de todos los beneficios que surgen al formar parte de una sociedad.

El civismo es el comportamiento de la persona que cumple con sus deberes como ciudadana, respeta los derechos de las demás personas y cumple con las leyes, contribuyendo así al bienestar y funcionamiento de la sociedad. Por ejemplo, una persona hace su parte para mejorar el bienestar de su comunidad cuando protege al medio ambiente, hace labor comunitaria, participa activa y conscientemente en los procesos democráticos al informarse y ejercer su derecho al voto, entre otros.

¿Qué es una persona cívica?

Cívica es el adjetivo que se utiliza para describir a aquellas personas u organizaciones que contribuyen al bienestar general de la sociedad a la que pertenecen. Cada persona puede aportar al bien colectivo de la sociedad, según sus realidades y circunstancias particulares. Estas aportaciones dependerán, además, de las necesidades que tenga la sociedad.

Por ejemplo, una instructora de bomba (género musical autóctono de Puerto Rico) que entiende que los y las jóvenes adolescentes en su barrio no conocen la cultura de su patria, puede aportar su conocimiento del baile y la música puertorriqueña en un taller comunitario gratuito.

¿Cuáles son algunos ejemplos de civismo?

La forma de comportarse y convivir en sociedad tiene mucho que ver con lo que comparten las personas que la componen. Las personas que conviven en sociedad comparten cultura, historia, valores, normas, leyes, derechos, deberes y aspiraciones a lo que quieren como sociedad. Así se organiza la convivencia y las personas conocen cómo se debe y no se debe actuar.

Sin embargo, esto no significa que todas las personas que conviven en la misma sociedad comparten los mismos valores y creencias sociales, políticas o religiosas. Por el contrario, la diversidad de creencias y valores nutre la toma de decisiones, pues en un sistema democrático se pretende que todas las personas participen en la toma de decisiones que nos afectan a todos y todas. De este modo, aun cuando existen diferencias de criterios, las decisiones de la mayoría y de sus representantes sirven como un mecanismo para llegar a decisiones de manera legítima para todos y todas.

Los valores se refieren a todo aquello que ayuda, mantiene, cultiva y cuida la vida de las personas. Por ejemplo, respeto, honestidad, tolerancia y solidaridad. Estos valores son parte de la cultura y se transmiten de distintas maneras a las personas, tales como la familia, la escuela, la iglesia, el lugar de trabajo, las noticias, los medios de comunicación, entre otras.

La cultura cívica se refiere a los valores que llevan a las personas a participar e involucrarse activamente, de manera informada y responsable, para aportar el bienestar común y general de toda la sociedad. Algunos ejemplos de una cultura cívica y civismo son:

  • conocimiento y cuidado propio: las personas establecen relaciones saludables para cuidar de sí mismas y de su salud para desarrollar su potencial y así aportar a la sociedad
  • asumir roles o puestos de liderazgo en organizaciones privadas u organizaciones sin fines de lucro que buscan proteger los derechos de la comunidad
  • ayudar a un vecino enfermo o a una vecina enferma
  • respetar las señales de tráfico
  • preservar el medio ambiente mediante el reciclaje
  • no arrojar basura en la calle o los parques
  • participar activamente en procesos públicos (por ejemplo, verificar todas las plataformas políticas antes de votar)
  • comunicar ideas y opiniones para lograr cambios que beneficien a todas las personas
  • defender derechos propios y de otras personas
  • resolver conflictos y problemas de la comunidad de forma pacífica
  • respetar las diferencias y las distintas creencias que tenga cada persona

Hojas informativas

violencia de genero
Revisado: Agosto 2022